4/21/2014

EDITORIAL: Conexiones

Philippe Parreno, AC/DC Snakes, (1995-2010) dimensiones variables



Se dice comúnmente que para abrirse camino en cualquier ámbito profesional importan tanto las “conexiones” como el talento o el trabajo bien hecho. Gente con y gente sin conexiones. El mundo del arte es, antes que nada, un campo social y la sociología hace tiempo hizo uso de conceptos como el de “capital social” y “plusvalía”. Las actuales redes sociales nos ofrecen una renovada versión de las antiguas “conexiones”. Para algunos esto supone una democratización del elitismo. La estrategia es sabida: cantidad en detrimento de la calidad porque, ¿podemos hablar de “calidad” en un post de Facebook o en un Tuit? Evidentemente los hay quienes aburren y los que consiguen ser perspicaces y certeros. Pero si se quiere ser popular, la calidad no basta. Únicamente el volumen hace bascular la balanza. Periodistas, críticos culturales y escritores están de lleno metidos en las redes sociales. Twitter es el espacio para el ritmo cansino, insomne, de “texteo” sin fin. En esta red, la sobreproducción encuentra recompensa. Son tres los niveles que los tuiteros estratégicos superponen aún no siendo conscientes de ello.

1) Un primer nivel está centrado en la publicidad y la diseminación. Publicar todo lo relacionado con la actividad propia. Promoción de uno mismo y promoción de lo que uno hace para ganarse la vida. Esto ocupa un % importante de tuits.
2) Un segundo nivel se situaría en la opinión o, más bien, en un género que denominaremos como polemics. Batallear, entrar en disputas, comentar, sacar punta, opinar sobre todo. Aquí lo que cuenta es el ingenio. Escritores de lo “ingenioso”.
3) El tercer y último nivel podríamos llamarlo: Mitología. En esta sección lo que cuenta es lo personal. “Me he comido una manzana”, y pones una foto de la manzana. De este modo se aumenta el componente autobiográfico. Lo anecdótico, el autorretrato, lo cotidiano, la familia. Todo puede valer aquí.

La suma de los tres niveles produce la cantidad, que no la calidad. No importa que no haya una coherencia editorial. ¿Existe el concepto de edición o de editorial en las redes sociales? Los dividendos de esta suma se recogen no en las redes sociales, sino a través de productos fuera de la red. De manera circular. Una crítica de la publicidad hoy en día debe ser una crítica de las redes sociales. La crítica es más necesaria que nunca, solo para demostrar que incluso ahora, las conexiones no bastan. 

4/15/2014

Objetos, diseño y experiencia artística

reader # 1. The Green Parrot. Diseño: Hijos de Martin
Siempre he sentido que uno de mis intereses más repetidos es la triangulación que forman el arte, el diseño y la arquitectura. Muchos textos escritos abordan las relaciones entre estos tres territorios y este mismo blog da buena cuenta de ello. Recientemente he republicado mi ensayo “Arte y diseño en la encrucijada” en la “revista” online FAKTA Teoría del arte y crítica cultural. Se trata de un texto de hace algunos años y publicado originariamente en un “artefacto” impreso del artista Xabier Salaberria. Lo que me interesa de esos tres campos es el espacio que se crea “entre”, ese hueco a rellenar a través de desplazamientos disciplinares y profesionales.

Casi simultáneamente se publica un fanzine con uno de mis textos titulado “¿Tienen los objetos una buena vida?”. Lo publica Rosa Lleó Ortin en versión bilingüe como reader # 1 del nuevo espacio que ha abierto en Barcelona, y cuyo nombre es The Green Parrot. Dentro de poco, una colonia. Un textito sobre objetos, el arte de coleccionar, sobre narradores, artesanos, y también sobre la dialéctica de la historia. También, claro está, un texto sobre diseño. Sobre el uso que hacemos de los objetos. Una meditación sobre los interiores domésticos y sobre los “umbrales vivenciales”. También sobre la memoria.


Diseño. Objetos. Memoria. Narración.


4/04/2014

4/02/2014

Imagen dialéctica

Imagen de El futuro, (2013) Luis López Carrasco

4/01/2014

El futuro no es lo que era


El futuro (primer largometraje de Luis López Carrasco, del colectivo cinematográfico Los Hijos) es una película de bajo presupuesto ambientada en el pasado que trata sobre la situación presente. Estamos ante una de esas producciones cuya centralidad gira alrededor del concepto de tiempo, o temporalidad. La alocución de Felipe González el día en que el PSOE gana las elecciones en 1982, inaugurando una nueva era en la historia de España, da paso al interior de una fiesta en un piso; jóvenes vestidos al estilo de los ochenta conversan, beben y bailan mientras suena la música ultrapop de grupos españoles como Ciudad Jardín, Aviador Dro o Ataque de Caspa, entre otros. Como en toda fiesta, la música ahoga las palabras. No hay una trama identificable, ni tampoco ningún protagonista definido ni nada parecido. Lo que se registra es un ambiente.

El futuro toca un tema sensible en la historia reciente de España, que no es otro que las distintas asincrónicas surgidas entre una modernidad estética en lo cultural (lo que se entiende como “lo moderno”), y los procesos de modernización y progreso salidos de los modelos socio-políticos de la Transición, y que tienen en la victoria socialista del 82 uno de sus hitos. De la contracultura a la “Cultura oficial” hay a veces una levedad. Y esto sucede con la Movida Madrileña, el objeto analizado y sobre todo inquirido.

Esta Movida Madrileña es aquí todo un “fantasma semiótico”, aquella definición acuñada por William Gibson que describía esos “trozos de imaginería cultural profunda que se han desprendido y adquirido vida propia”, o dicho de otro modo, espejismos populares referidos a una cultura concreta. Aunque Gibson se refería a la imaginería de la ciencia ficción, su aplicación es válida para cualquier representación del pasado convertida en arquetipo porque, ¿qué es ahora la Movida Madrileña sino un gigantesco y oportuno cliché que reaparece una y otra vez cual espectro que vaga?

Formalmente las intenciones quedan claras desde el comienzo; rodando en la obsolescencia de la película en celuloide de 16 mm se consigue una textura borrosa y una pátina pictórica que nos remite al periodo y a la atmósfera que pretende registrar. El formato de la imagen es cuadrado. El enfoque-desenfoque de muchas de las imágenes de la fiesta adquiere una dimensión metafórica, en sintonía con la representación fantasmagórica pop que se traslada.
La búsqueda de realismo combina sutilmente la precisa periodización con el instante atemporal, suspendido en el tiempo. En vez de “ficción” o “documental”, podría decirse que El Futuro es el documento saliente de una situación real ambientada estilísticamente en el pasado; una “cápsula de tiempo” de imágenes imperecederas, fragmentos congelados que aspiran a ser rescatados en otro tiempo y lugar.


Ésta es una una película con varías categorías, incluso contradictorias; modernista en tanto que es reflexiva o consciente de sus propios procedimientos, a la vez con una forma compacta, autónoma y un tanto atemporal; posmodernista pues periodiza mirando al pasado, aunque no ya con la nostalgia del “film-pastiche” y demás rasgos típicamente posmodernos. Más que un anhelo por tiempos no vividos (Luis López Carrasco y algunos otros de los participantes en este filme nacieron al comienzo de los ochenta), lo que aflora es un reproche a lo heredado. Una crítica ante un futuro arrebatado desde el pasado.

Ante la falta de un archivo de imágenes que sirviera para definir una época (más allá de Almodóvar, La edad de oro y demás), el director ha tratado de producir su propio material como si de un objet trouvé se tratara. Pero el problema con el found footage es que, o es o no es (metraje encontrado). No hay medias tintas, a no ser que se juegue con la verdad, aunque esto requeriría de toda una verosimilitud, un trampeo, que aquí no se da. (Pienso por ejemplo en L’Ambassada, 1973, de Chris Marker, como documento supremo entre el documental y la ficción).


Más bien, cuando mejor funciona El futuro es cuando la pensamos como un “sustituto” de un archivo inexistente, aún sabiendo en todo momento el terreno que pisa. En mitad de la película sí que se incluye una serie de viejas imágenes de familia sacadas de la basura y que conectan con la España franquista de los sesenta y setenta, las décadas en las que esos mismos jóvenes de los ochenta eran todavía niños, mientras suena “Nuclear sí” de Aviador Dro. Una fascinación esteticista se acrecienta en los últimos compases, en una innecesaria hiperbolización de la forma y el contenido, pues el “mensaje” ya ha permeado de la mejor de las maneras; arriesgando, interrogando y también, deleitando.

* Publicado en A*desk, Barcelona, 1-03-2014

3/27/2014

"The Life and Dead of Colonel Blimp" (1943), Michael Powell / Emeric Pressburger



Un tapiz da entrada al título de la película de Powell y Pressburger


The Life and Dead of Colonel Blimp (1943), de Michael Powell y Emeric Pressburger, es una de esas cintas encantadas que a cada visionado cobran nueva vida. La película narra la historia de amistad entre un oficial británico y otro alemán a lo largo de 40 años y tres guerras (la de los Boeres en Sudáfrica, la Primera Guerra Mundial y también la Segunda Guerra Mundial). Una mujer atraviesa esta amistad, con Deborah Kerr interpretando tres papeles distintos según se suceden las décadas. Siempre he pensado que el cine de Powell y Pressburger, bajo una moral conservadora típicamente británico, esconde una gran dosis de sátira y mensaje políticamente incorrecto. Hay algo mágico en su cine y también una extrañeza en el tratamiento de la sexualidad masculina y femenina. En Blimp, el acento se pone en el viejo orden de la guerra, con sus códigos de honor y su respetabilidad marchita, y el nuevo orden de la guerra total.

-       “La guerra comienza a medianoche, ordena el viejo. Atacaremos a las seis”.

El impacto de la película en el público británico en mitad de la guerra no se hizo esperar. Churchill quiso prohibirla a toda costa. Aunque el discurso es completamente propagandista, esta historia de amistad con el enemigo podía reblandecer algunas conciencias. Fieles a sus principios, Powell y Pressburguer construyeron decorados delirantes. Desde una derruida vivienda londinense destruida por las bombas nazis a un paisaje de guerra en Flandes a base de telas pintadas y barro impostado. Este pictoricismo fue siempre marca de la casa.

Me interesa especialmente dos cosas en esta película (por derecho propio una de las más realizaciones más ambiciosas del cine británico del siglo pasado). La primera es un pasaje en el filme. Hay una escena que trascurre en una taberna en Berlín, en 1902, que bien podría enmarcarse como una descripción magnífica de la esfera pública burguesa alemana de finales del XIX y principios del XX. No es solamente que una orquesta toque temas populares y clásicos, refrescándose a base de cerveza; o que el ambiente de discusión y algarabía alrededor de las mesas sea efervescente; o que un par de ingleses se mezclen con los alemanes e intercambies sus lenguas; es también que la mayoría de esa clase burguesa (comerciantes, periodistas y funcionarios del estado) forman parte de distintos tipos de asociaciones y clubes salientes de la sociedad civil. Esta escena ofrece una representación de una esfera pública (alemana, pero por extensión también inglesa) que Jürgen Habermas se encargó de analizar ampliamente en los años sesenta.

La segunda cosa que me fascina es el uso maestro del tiempo y la elipsis, algo que la pareja de cineastas que formaban Ther Archers (Powell dirigiendo y Pressburger escribiendo pero mezclados) siempre supieron realizar de una forma vanguardista y original. La estructura del filme es la de un bucle, y el paso de esos cuarenta años está realizado como si fuera un flash back; hay imágenes y planos al comienzo y al final de la película que son los mismos.

Ver The Life and Dead of Colonel Blimp hoy en día es también pensar en Europa. Su pasado, presente y también su futuro. 



3/25/2014

Environment and Design, Rosa b magazine

Algunas imágenes del IDCA Design Conference en Aspen. "Making connections", 1978, business & industry. La hoja de Aspen como imagen en 1964. Arriba, los "panelistas".


Environment and Design
Nuevo número 5 de la revista online ROSA B.

Versión francés:   http://www.rosab.net/?lang=fr
Versión inglés: http://www.rosab.net/


ROSA B 5, Environment and Design, concebido por Peio Aguirre y Jeanne Quéheillard, aborda las relaciones entre la noción de environment (entorno/medio ambiente) y el diseño a partir de los encuentros de Aspen en 1970. Alrededor de los años 70, en Francia y a nivel internacional, en todos los países industriales, la preocupación por el espacio ambiental deviene en una cuestión primordial. Estos debates vienen a definir un principio de acercamiento lleno de tensiones teóricas y conceptuales, pues en ellos se cristalizan cuestiones económicas y políticas forjadas en la articulación operada entre modernidad y naturaleza.

En Francia, y en 1968, el Ministerio de Asuntos Culturales funda el L’Institut de l’Environnement, centro de formación y de investigación por una nueva enseñanza del urbanismo, la arquitectura, el diseño y la comunicación, con el fin de dar respuestas a los problemas de un “medio ambiente sensible”.

En 1970, el programa del IDCA International Design Conference en Aspen (el encuentro más importante a nivel mundial entre teóricos del diseño y sectores del desarrollo industrial) tomó como título el eslogan Environment by Design (medio ambiente a través del diseño). Respondiendo a la invitación del IDCA, la delegación francesa conducida por el diseñador Roger Tallon adopta una posición radical a través de una declaración leída por Jean Baudrillard. La declaración de la delegación francesa asociada a las reacciones y las manifestaciones de los estudiantes y los activistas medioambientales presentes va a marcar un giro decisivo en los encuentros de Aspen.

En 2008, en Gasworks (Londres), el artista Martin Beck recoge esta intervención y titula su exposición Panel 2: “Nothing better than a touch of ecology and catastrophe to unite the social clases…” Reutilizando elementos del encuentro de Aspen de 1970 y haciendo releer el texto de la delegación francesa en un bosque de Aspen, la instalación de Martin Beck permite, cuarenta años después, reajustar las referencias históricas y ponerlas en movimiento. El interés de Beck por las cuestiones de historicidad y su representación visual permite acercarnos a los debates sobre la relevancia del “entorno” y su momento de aparición, al mismo tiempo que mediante una recogida de elementos modernistas, éstos se reactualizan al confrontarlas con los nuevos problemas del posmodernismo.

Este número 5 de ROSA B toma la forma de una archivo, en tanto reactualización de documentos históricos que ponen en perspectiva los debates en curso sobre la fabricación de nuestro entorno circundante: una conversación con el artista Martin Beck sobre su proyecto Panel 2… y sobre las metodologías utilizadas en su investigación artística, principalmente la historia; el film documental Aspen 1970, dirigido por Eli Noyes y Claudia Well; los recuerdos de Aspen relatados por ciertos miembros de la delegación francesa; el artículo de Gilles de Bure Les sommets d’Aspen para la revista CREE; la entrevista a Sheila Levrant de Breteville por Benjamin Tong sobre la construcción del periódico The Special Edition of Aspen Times realizados por los estudiantes de CarlArts (Los Ángeles) en la edición siguiente de Aspen, 1971, son ahora puestos en el archivo de ROSA B; la entrevista a Monique Eleb sobre la fundación del Institut de Environnement en París y sus apuestas, acompañado de documentos publicados en la misma época,permiten aprehender la historia actual entre el entorno o el medio ambiente y la ecología. A la vista de la declaración de Jean Baudrillard en el contexto de los años 70, el sociólogo Pierre Lescoumes pone en perspectiva las ambigüedades de la economía verde y su duración en la producción industrial. La industria es de hecho un asunto primordial al que se enfrentan los diseñadores. Del desarrollo durable al greenwashing, las fronteras son estrechas y no cesan de problematizarse.


* ROSA B es una webmagazine concebida y coproducida por EBABX – École d’Enseignement Supérieur d’Art de Burdeos, y el CAPC musée d’art contemporain de Burdeos. ROSA B, dedicada a la investigación y a la reflexión, aborda las problemáticas actuales de la creación artística y el diseño. A través de cada número esta revista toma en cuenta las especificidades del medio digital. Ello permite en su forma y en su contenido la multidisciplinareidad, cruzando textos y contribuciones teóricas y producciones visuales y teóricas. Cada número de ROSA B está consagrado a un tema definido y discutido por un comité de redacción.